Conozca acerca de la utilidad medicinal que posee del botox

SANTO DOMINGO.- La toxina botulínica, conocida mejor como botox en el mundo de la cosmetología, tiene una importancia medicinal que pocos conocen. Este medicamento devuelve funcionalidad a un paciente que tiene un trastorno degenerativo, que a la larga le va a postrar y le va hacer disfuncional.

El doctor Pedro Roa, neurólogo e investigador, del Centro Cardiovascular de los Centros de Diagnóstico, Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat), tiene varias investigaciones sobre el tema y maneja una clínica especializada en el uso de la toxina botulínica en ese centro asistencial, para corregir trastorno de movimientos involuntarios en el cuerpo.

“Anteriormente, los pacientes tenían tratamientos, cuyos efectos colaterales no tenían ningún resultado y era mucho mayor la carga de los efectos que el beneficio que recibían los pacientes a largo plazo”, afirmó el médico.

Cuenta que el botulismo se conoce desde el siglo XVIII y es en el 1989 que se utiliza como principios terapéuticos, aunque fue a partir del año 2000 que la Administración de Alimentos y Medicamentos, de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó para el uso clínico la toxina botulínica que hasta entonces había sido utilizada para el tratamiento de estrabismo en niños, cuando no tenían otra alternativa quirúrgica.

El doctor Roa expuso el tema durante la XVII Jornada Científica a la memoria del doctor Juan Manuel Taveras Rodríguez, donde afirmó que sus objetivos de investigación usando la terapia de toxina botulínica son definir y caracterizar la toxinoterapia, aplicaciones y niveles de evidencia, conceptos nuevos y controversias.

“Las tendencias actuales dicen que este es el medicamento de los dolores intratableslo que se dice es en base a que el efecto terapéutico persiste a tres meses luego de la filtración local de una dosis que puede ser fácilmente manipulada, pero que no migra hacia otro lugar, salvo que el paciente se haya sometido a una manipulación inmediata, posterior a la infiltración del músculo o de la terminal nerviosa que se afecte”, dijo el especialista.

De ahí que eso ha dado la oportunidad de que se utilicen como terapias para tratar diferentes dolencias , entre las que citó la espasticidad, miocionos, distonio, hiperhidrosis, dolor de cabeza, incontinencia urinaria, vulvodinia, dolor neuropático localizado, espasmo muscular, síndrome del dolor del hombro, sialorrea, fascitis plantar, notalgia parestésica y meralgia parestésica.

“En estos casos se justifica, porque no existe ningún tratamiento que haya probado costo-beneficio que tenga un resultado real y sostenible”, asegura Roa.

Pedro Roa, neurólogo e investigador.

Durante su ponencia, el doctor Roa presentó varios casos de pacientes que asisten a la clínica de toxina botulínica, entre ellos una joven con un trastorno distónico, luego de una parálisis cerebral infantil, que le interesaba obtener movimientos de sus miembros inferiores, porque a pesar de su condición, pudo cursar hasta el tercero del bachillerato escribiendo con sus pies y quiere seguir activa.

Su mayor dificultad, al ser un trastorno distónico generalizado, era tratarlo por completo y lo importante para los médicos es conseguir la función del paciente y lo que el paciente quiere tener.

La paciente a la que hace mención, como necesitaba mover las manos, requería de un manejo multidisciplinario, con ortopedia, prótesis y manejo del hombro, para poder articular y producir el fenómeno de pinzas, que hace funcionar el miembro superior.

Esta terapia es factible también, en pacientes con movimiento involuntario de la cara, súbito, rápido, breve tipo de descarga causado por la contracción o inhibición muscular, así como en contracciones musculares y mioclonos positivos o negativos del mentol.

“Sin embargo, el escenario no es tan benigno, como parece, pues puede haber complicaciones severas si se falla en el blanco terapéutico y el hecho está en que menos es más, es decir, mientras menos músculo se toma por cada sección de aplicación tiene mejor significado”, señaló.

¿Cuándo no usar toxina botulínica?

El neurólogo, de acuerdo con sus investigaciones y prácticas, afirma que no se debe utilizar en distonía generalizada, distonía orolinguomandibular, anticoagulación del paciente, alergias, anticuerpos, antitoxina botulínica, porque el tratamiento podría empeorar las condiciones de salud.

Explicó que las complicaciones pueden ser porque se afecten la Ptosis palpebral, Lagoftalmo, Ectropión o Entropión y hematoma de párpados, entre otras.

Observa que el perfil de seguridad de la terapia con toxina butolínica es bueno cuando el especialista tiene la experiencia, cuando se selecciona el mejor perfil del candidato al tratamiento, buena elección del patrón del músculo, no queriendo abarcar muchas cosas, sino hacer medicina funcional, se rehabilita personas, de acuerdo a lo que ese paciente tiene como objetivo y es básicamente costo-efectivo, pues no hay ningún medicamento que devuelva funcionalidad a un paciente que tiene un trastorno degenerativo, que a la larga le va a postrar y le va hacer disfuncional.

Sobre el costo

El costo que tiene la terapia es de casi 500 dólares un dial, lo que lo convierte en imposible para muchos pacientes que requieren entre cuatro y cinco diales, entre estos los que padecen espasticidad.

El doctor Roa lamenta que el alto costo dificulte que la terapia sea una salida para una gran parte de pacientes que necesitan el tratamiento, mientras tanto al país llegan solo tres biológicos de los aprobados por la FDA, dos alemanas y una norteamericana.

Por lo regular, para abaratar costo, en la clínica se acumulan cinco pacientes para aplicar el tratamiento y de esa manera reducir cinco veces el costo que tendría usarlo con una dosis completa.

“No hay cobertura de la Seguridad Social, porque el botox tiene más aplicación cosmética que medicinal”.

“Esas toxinas vienen en una presentación biológica, que necesita cadena de frío y una administración de solución salina que se aplica a baja dosis, dependiendo del tipo de músculo a inervar”, asegura el especialista.

Explica que se requiere de mucho cuidado en su preparación y administración. Una vez preparado el dial, no es posible volverlo a usar al día siguiente.

Aplicación de la toxina botulínica

La toxina botulínica está aprobada para aplicar en estos tipos de situaciones:

  • Cuando el paciente presenta distonía cervical
  • Espasticidad
  • Hiperhidrosis
  • Distonía tarea específica pendiente
  • Cefalea crónica diaria
  • Dolor neuropático pendiente
  • Nuevas preparaciones

 

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