Carta abierta a Rodríguez Marchena (Gobierno) en relación al discurso de Leonel Fernández

Por: Jesús Pérez

Un peledeista disgustado por las mentiras del danilismo

Mire sr. Marchena, para empezar y poner el primer punto sobre la “i”, aquí TODOS sabemos que hubo fraude, dejemos eso claro, para que estemos en la misma página.

No me preocupa que mister “habla bonito”, a.k.a. Leonel PataLeo Fernández, sufra las consecuencias del detrimento político y social que él permitió que se creara desde sus gobiernos y que se traduzca en que perdió; no. Lo que me preocupa y me hierve la sangre, y le aseguro que no solo la mía, es verlo a usted a nombre de Danilo Trujillo Medina y a su narcogobierno, hacer y deshacer en este país y jactarse de que ganaron cuando todos sabemos que no es así.

Le haré un favor a mister habla bonito y voy a traducir a español y en 5 minutos, lo que él dijo en chino en 1 hora para que todos entiendan.

DATOS

La cantidad de votos. ¿Cómo diablos en un pueblito en un campo votaron 835 personas en una mesa, cuando en SDE, que es donde hay mayor densidad poblacional, no ocurrió eso?

Las actas. Explíqueme por qué hay diferencias entre algunas actas físicas y los datos transmitidos por la JCE.

Las horas. Había personas votando hasta la 1 de la mañana. Eso da a “maco” por todos los lados.

Aquí es donde se pone bueno:

El tiempo. En el caso del pueblo donde votaron 835 personas en 820 minutos, quiere decir que cada persona tomó menos de un minuto en entregar la cédula, pararse en la máquina, votar en 5 niveles, confirmar su voto en 5 niveles, imprimir, depositar el voto en la urna y retirar su cédula. A otro con ese cuento. Simple: había en otro lugar, una persona con un montón de cédulas compradas “ejerciendo” votos y luego los depositaron.

Equipos adicionales. Por si no lo sabía, y es aquí donde está el fraude mayor, habían cerca de 200 equipos de votación adicionales que no se colocaron en ninguna mesa, ¿a dónde los llevaron?  Respuesta: los tenían (no todos) en comandos de campañas de Gonzalo Maduro codificados y conectados con la junta como si fuesen mesas de provincias del sur y desde allí inyectaban votos al sistema y reemplazaban esas urnas con las reales de cada mesa que estaba siendo sustituida. Esas urnas fueron llevadas a la JCE y las originales de cada locación descartadas, así se aseguraba que el conteo de votos diera similar. Es decir, aunque esos equipos estuvieron distribuidos entre Punta Cana, en la Villa de Casa de Campo, en la Lincoln y en otros lugares, estaban configurados como si estuviesen en Jaquimeyes, Arroyo Cano, etc…

¿Cómo lo hicieron funcional?: para esto fue la dualidad de transmisión, y nótese algo, fueron inteligentes: la modalidad “U” transmitía directo desde el equipo y SIEMPRE sustituía a los datos de la transmisión de la modalidad “Q” (leyendo código QR) que eran desde celulares. En fin, de 875 mesas, dejaron que, en muchas preseleccionadas, la gente fuera, hiciera fila y votara y que los delegados hicieran su trabajo sin saber que todo era en vano, porque estaban ordenados a enviar los datos vía “Q” y desde Punta Cana, Casa de Campo y la Lincoln, donde tenían los equipos codificados sustituían esos datos vía “U” en la JCE. Se decidió provocar retrasos en muchas de esas mesas para mantenerlas abiertas en espera de la decisión de Danilo de ejecutar el plan en caso de ser necesario.

Consecuencias. El comportamiento extraño estadístico de la votación. La decisión de hacer esto fue condicionada por lo siguiente: computaron primero datos donde Gonzalo estaba ganando, y así intentar condicionar a la gente a votar por él, y no tener que recurrir a lo planeado y no dejar rastros; pero los votos por Leonel eran demasiados, les sobrepasó y la tendencia iba subiendo aceleradamente, de una manera ya irreversible. OJO👁 👁, es aquí cuando se reúnen Gonzalo y Danilo Trujillo Medina, y toman la decisión de ejecutar lo planeado, y empiezan a inyectar votos hasta sobrepasar a Leonel y provocar la extraña gráfica de votos, digno de estudio para estadísticos de todo el mundo.

Por qué, entre tanta gente, ¿no se ha filtrado la información? Efectivamente, de este modo, se le engaño a todos los dirigentes y hasta a los delegados y miembros de la junta que contaron los votos, incluyendo los impresos en los comandos de Gonzalo. Solo era necesario que lo supiera un puñado de personas, si no, pregúntele a Armando García señor Marchena.

Parafernalias y yerbas aromáticas: compra de votos, publicidad, encuestas falsas convencer a su propia gente y dirigentes eran parte de la cimentación del plan. Es necesario que su propia gente crea que tenían la posibilidad de ganar, para que cuando así fuera, salieran a defender el “triunfo”.

A Leonel lo tienen perdiendo el tiempo con sus algoritmos y no le dejan enfocarse en “the whole picture”. Nunca encontrarán diferencias mayores entre las actas, los votos en las urnas, y lo computado por la JCE, porque no las hay. (Aunque sería interesante ver la hora de cada voto de esa mesa en Jaquimeyes, y ver como hay hasta 2 votos con la misma hora y con los mismos minutos). El problema no fue tanto en software, fue en “tigueraje” y mala fe.

En conclusión, Marchena, ustedes perdieron, pero hicieron sus trucos y “ganaron”. Pero todos los sabemos, y espero en Dios que no se quede así. Sepa Marchena que, la gente no votó porque quería a Leonel; la gente votó porque no lo quería a ustedes. Y como quiera no los querrán. Suerte enfrentándose a Abinader y con un pueblo indignado con ustedes.

¡De nada Leonel Fernández!

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