Vocero del narcotrafico

Por: Delfin Matos

Claudio de los Santos

Da pena y vergüenza

Este señor con una vida pública tan cuestionable no le importa el daño que sus declaraciones puedan causarle a la directora nacional de Tránsito y Transporte (Intrant) de la Republica dominicana su hija Claudia Franshesca de los Santos. Se ha convertido en el portavoz de sectores oscuros ligados al narcotráfico, pontificando una campaña sucia que poco suma a alguna solución a las grandes problemáticas en nuestro país.

Este señor Claudio de los Santos con una mente siniestra y maquiavélica que viene del nacifasismo y sus declaraciones tienen un solo fin que es dañar la figura de uno de los hombres con la mayor valoración nacional e internacional, ofende quien puede no quien quiere.

En este caso sus declaraciones son tomadas por el pueblo dominicano como simples y desesperados palos de ciego. Todo apunta a que Leonel Fernández será el presidente de todos los dominicanos en el año 2020. En tal sentido le advertimos a usted y a quienes le están pagando que abran paso… que abran paso que el León va pal` palacio y que se sepa no hay marcha atrás. No habrá fuerzas humanas que puedan impedirle a un pueblo que agritos pide el regreso de Leonel, porque entendemos que estábamos mejor con él y hemos salido a defenderle.

Creo que los organismos de investigación del estado dominicano deben estar investigándolo a usted, a sus jefes y amigos pues aquel que es vocero de alguna causa forma parte de esta y sus implicaciones. ¿Porque cuál es la relación real que usted tiene con Quirino Ernesto Paulino Castillo? ¿Cuál el compromiso y la razón por la que precisamente ahora sale con esto?

Por lo menos sea como el precandidato del PRM Hipólito Mejía, quien afirmo que Quirino es su asesor de campaña, que lo fue y lo es ahora. ¿Está siendo usted chantajeado por personas que quieren perpetuarse en el poder? Si es así usted debe saber que quienes ahora lo impulsan mañana lo hundirán.

Para su hija Claudia Franshesca de los Santos esta situación es muy incómoda porque ningún hijo quiere tener a un padre con una mente retorcida, capaz de terminar sus días en la nómina de sectores oscuros y el narcotráfico. Creo Claudio de los Santos no ha mirado más allá de la Esquina. En consecuencia, no se ha dado cuenta que sus propias palabras lo están hundiendo a él y a su familia.