¿PARA QUE HABILITAR A DANILO?

Por: Roberto Suarez

Al instaurarse el gobierno de Medina encontró para diciembre del 2012 la deuda externa en US$ 19,463 Millones de dólares y hasta febrero del 2018, aumentó esta deuda a US$42,378 millones de dólares, ósea, un incremento de US$22,915 millones de dólares en ese período, un endeudamiento equivalente al 55 % del PIB hasta ese momento, teniendo que pagar como consecuencias de ese descomunal endeudamiento más de US$14 mil millones de dólares anuales en intereses.

El derroche de este gobierno ha sido tan grande que ha endeudado al país a un acelerado ritmo de más de US$184 millones de dólares por mes.

Si observamos bien estos datos, los mismos colocarían al presidente Medina como el presidente que más ha endeudado el país desde su fundación. Pero más aún las deudas de sus gobiernos son tan exorbitantes, que son más que las deudas de todos los presidentes anteriores juntos.

Y esto han sido solo los gobiernos de Danilo.

Pero si además le sumamos las deudas de los gobiernos de Leonel Fernández; entonces ambos presidentes en casi 20 años de gobiernos del PLD han endeudado el país en un 850%.

Estos niveles de endeudamiento y ese pago excesivo de amortización de intereses han provocado particularmente que el gobierno de Medina, no cuente con los recursos necesarios para reducir los niveles de pobreza de la población ni el bienestar colectivo de la sociedad en general. Es por esto que mientras el gobierno hace alarde de un supuesto crecimiento de la economía nacional,  en la realidad este crecimiento no es sostenido por un aumento macroeconómico de la producción nacional y las exportaciones, sino que se puede considerar como un  «crecimiento ficticio» de la economía, porque el mismo es inducido por el endeudamiento externo e interno, lo cual a su vez se convierte en una especie de burbuja que de seguir esa equivocada práctica nos podría conducir a una crisis económica de magnitudes incalculables.

Por otro lado, en su primer período gubernamental Danilo Medina encontró la nómina estatal en unos 300 mil empleados públicos, pero este la ha llevado en lo que va de sus dos mandatos a más 700 mil empleados públicos. Eso significan más de 400 mil empleos creados por este gobierno en 9 años. Cualquiera podría confundirse y hasta llegar a pensar, que esto reduce el desempleo y favorece el bienestar social, pero en realidad no es así, porque más bien esto no es más que un incremento excesivo del gasto público, porque el 85% de estos puestos son botellas que cobran sin trabajar, siendo un objetivo fundamental del gobierno incrementar el número de sus adeptos, con la misión y ambición que tenía de perpetuarse en el poder, aunque esto le costara al país miles de millones de pesos, siendo ese gasto excesivo un impedimento   también para que el gobierno cuente con recursos apropiados para mejorar el bienestar económico social.

Otros aspectos negativos de este gobierno han sido sus cómplices actuaciones de protección a la corrupción, la impunidad e inseguridad ciudadanas. Tanto ha sido la vulnerabilidad de la justicia y las instituciones del Estado en los gobiernos del PLD, que nuestro país fue escogido como la sede principal de operaciones para la Corporación Odebrecth extender su mano corruptora y sobornadora por varios países latinoamericanos, siendo este gobierno uno de los que más dinero de soborno recibió,  pero sin embargo ha sido uno de los  países junto con Venezuela donde los verdaderos actores de estos actos de corrupción no han sido ni siquiera incluidos en los expedientes relacionados con el escándalo de Odebrecth en los que hay que  incluir sin lugar a dudas a Danilo Medina, a sus funcionarios y otros personajes más fuera y dentro del PLD, para que sean debidamente enjuiciados por la justicia dominicana.

En cambio, contrario a lo que ocurre aquí, en otros países latinoamericanos donde hay casos de menores cantidades de sobornos, ya hay presidentes enjuiciados, separados del poder, perseguidos y hasta uno suicidado.

En conclusión, ¿para qué? habilitar a un presidente así, que solo ha servido para incrementar el gasto y la deuda pública, pero también al mismo tiempo los niveles de corrupción e impunidad, delincuencia e inseguridad y una inadecuada e ineficaz inversión en los niveles de desarrollo y bienestar socio-económico de la nación.

Habilitarlo entonces, sería favorecer la corrupción, sería favorecer el deterioro de la institucionalidad del Estado Dominicano y sería un premio a la ineficiente gestión de este gobernante.

!!!No a la habilitación de Danilo!!!

!!!No a la Reforma Constitucional!!

!!!No a la Corrupción!!!

 

 

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