¡Los Políticos Sinvergüenzas!

Por: Daygorod Fabián

El esquema de corrupción existente en nuestro devenir político, ha llevado a los principales exponentes partidocráticos a elevar sus inconductas bajo la premisa, de que sus cercanías (a palacio) y argucias políticas los liberarán de los escenarios jurídicos.

 Esa emancipación ocurre sólo desde ese ángulo, pero las sentencias emitidas por la racionalidad de la población, son incoercibles para el tinglado comunicacional – al servicio – del gobierno, que busca colocar a los opositores (partidarios o no) como barbarie y ellos como la civilización.

El accionar que erradica las luchas ideológicas y los planteamientos de índole moralista es el económico – clientelar. Bajo esta tesis es que se están construyendo candidaturas exitosas desde el punto de vista electivo, pero para los que esperamos que la lógica del debate se imponga resulta vergonzoso/a, la carencia de argumentos para sustentar una presentación política.

En ese intersticio se aglutinan muy pocos exponentes, que producto de la escasez económica, frente a la holgura que exhiben sus contrincantes, ven frustradas sus intenciones de hacer llegar su mensaje a los que ejercerán el sufragio.

Los políticos sinvergüenzas tienen como principal cualidad su capacidad de gastos en materia de recursos económicos, lo que procura que sus deyecciones gramaticales, sean obviadas para dar paso al uso de la papeleta.

No es extraño que cualquier Senador (de los existentes) haga uso de su inmunidad parlamentaria para evadir procesos judiciales, en los que a pesar de las extensiones políticas internas, pueden emanarse  sentencias desfavorables a sus intereses, contrario a otras  naciones donde ese legislador se despoja de su protección para enfrentar estos procesos.

Menos insólito es que ese mismo legislador se apropie de terrenos, negocios e inmuebles, bajo el entendido de que sus conexiones con el gobierno le garantizan la expropiación, que más adelante será revestida de legal.

En el plano municipal solo basta con verificar (sea en escritos en papel o en las redes sociales) los planteamientos de Alcaldes y Regidores, para darnos cuenta de que quienes escriben mal, piensan peor.

Sus argumentaciones se limitan a justificar sus actos indecorosos donde como pequeños Odebrecht sobrevaluan obras, para de esta manera sacar sus tajadas y entrar en la fase de recuperación económica, debido a los gastos en los que incurrieron para obtener sus victorias.

Personalmente aspiro a que eso cambien, y que los que nos representen en los distintos niveles electivos sean dignos de llevar las aspiraciones del pueblo sobre sus hombros.

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