LA POLITICA COMO CIENCIA

Afirmaba el maestro, profesor Juan Bosch: “la política es arte y es ciencia” y partiendo de esta orientación, en la escuela política del PLD, se formaron muchos artistas y científicos políticos.

A propósito de ciencia recuerdo que un científico dijo: “Si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes” se refería obviamente a científicos anteriores como Copérnico, Galileo y Kepler, hombros sobre los cuales se había apoyado Newton.

Recuerdo también con la sencillez y analogías, con que el maestro explicaba, a pesar de ser un autodidacta, por qué las ciencias sociales son más complicadas, imprecisas e impredecibles que las ciencias exactas y que por ende necesitaban de más dedicación y estudio para dominarlas y ponerlas al servicio de la humanidad.

En mi caso he podido confirmar esa apreciación del maestro, tratando de extrapolar, leyes de la física a fenómenos sociales, partiendo del supuesto que estamos compuestos por billones de billones de átomos y que fenómenos como la fisión y la fusión de los átomos, a otra escala, también podrían manifestarse en las organizaciones sociales como los son los partidos políticos.

Un isotopo, como el uranio 235, el cual tiene muchos neutrones en su núcleo se dice que es un elemento “pesado” y que se puede “fisionar “por el disparo de un solo neutrón, provocando una reacción en cadena y liberando gran energía, la cual es aprovechada por los países desarrollados para producir energía segura y barata.

También isotopos del hidrogeno, cono el deuterio y el tritio son llamados elementos ¨livianos¨ porque tienen pocos neutrones en el núcleo, y se pueden “fusionar” y liberar la llamada energía de fusión la cual todavía no ha podido ser controlada para ponerla al servicio de la humanidad, a pesar de haberse invertido cuantiosos recursos con tales propósitos.

Recuerdo que, a mi regreso de una especialidad, en energía nuclear, hablé sobre estos conceptos con el maestro y que el luego cometió errores   al tratar de explicar la diferencia entre energía atómica y energía nuclear en el libro (33 artículos de temas políticos, la guerra de la galaxia, pág., 136). Esos errores, muy bien debería ser corregido por las autoridades nucleares, en el Ministerio de Energía y Minas (MEN) a propósito de la Ley 270-19 que declara “Patrimonio documental cultural de la nación dominicana” la obra literaria producida por Juan Emilio Bosch Gaviño.

Si vale la analogía, parece que también en los partidos políticos, existen elementos pesados y elementos livianos y la diferencia no está en la cantidad de neutrones, sino en la cantidad de conocimientos acumulados en el cerebro (los estrategas) y en las habilidades desarrolladas en el fragor de la lucha por el poder (los tácticos).

Pienso que, así como el hidrogeno y el uranio coexisten en la tierra, sin ser utilizados para destruirla, aun teniendo el poder de hacerlo, deben coexistir los elementos pesados y los elementos livianos, en el PLD, entendiendo como dijo el maestro: “que, así como la cadena no puede sustituir a los eslabones ni estos a la cadena así tampoco puede la estrategia sustituir a la táctica ni la táctica a la estrategia”.

De lo que se trata es de no confundir la táctica con la estrategia y no perder de vista la misión del PLD y saber que aquel que quiera llegar más lejos, solo lo podrá lograr escalando una gran montaña (la base del partido) y subiéndose sobre los hombros de los gigantes del partido, como Juan Bosch, Leonel Fernández y Danilo medina.

En resumen, lo que quiero dejar dicho es que todos los experimentos realizados hasta ahora, tanto en la física como en los partidos políticos para lograr la fusión de elementos livianos y obtener un elemento pesado han fracasado, impedido por limitaciones de la misma naturaleza y fuerzas ocultas que la física cuántica está tratando de explicar.

No hay tiempo ni recursos para experimentar ahora y la sabiduría táctica, de la base del partido, está clamando a grito que: “es mejor arriba con presión que abajo con depresión” y saben, por intuición, que la unidad del partido es imprescindible para ganar la próxima batalla electoral que a su vez nos permitirá ganar la guerra, que el profesor Juan Bosch soñó, para liberar a este pueblo de todo tipo de miseria humana y material.

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