La nueva JCE

Por: Orlando Jorge Mera

Uno de los pasos más trascendentales de la historia será la selección de los nuevos integrantes de la Junta Central Electoral para el período 2020-2024. La democracia dominicana que ha vivido momentos estelares, como ha sido el de ser el primer país que ha celebrado elecciones presidenciales, congresuales y municipales, en medio de la pandemia del Covid 19, nos debe arrojar la primera gran lección: los integrantes de la JCE deben ser personas independientes, que tengan conocimiento en sus respectivas profesiones y que estén revestidos de la reciedumbre moral y de la buena conducta que exige la Constitución y la ley electoral 15-19.

El camino hacia la celebración exitosa de dos procesos electorales, el 15 de marzo de 2020 y el 5 de julio de 2020, no estuvo libre de obstáculos. Ya sobre la suspensión de las elecciones del 16 de febrero, me he referido en columnas anteriores, de manera particular mi artículo titulado “Las horas más oscuras”.

Sin embargo, justo es decirlo, que la actual Junta Central Electoral termina este proceso, luego de haber recuperado la confianza con la celebración de las elecciones pautadas para el 15 de marzo y el 5 de julio, en las que se respetaron los resultados de ambos procesos electorales. Mis respetos y alta consideración para los actuales integrantes de la JCE.

Lo primero que resalta a la vista del actual proceso de selección de los futuros miembros de la JCE es su transparencia. La Comisión Especial del Senado de la República está haciendo un trabajo encomiable, de cara al sol. Es obvio de que de la lista que tiene 334 candidatos, la Comisión escogerá una preselección, y de esa preselección, saldrá la nueva Junta Central Electoral, electa por el Senado de la República.

En segundo lugar, es importante respetar la cuota de género, por lo que la sociedad dominicana está muy vigilante a este aspecto. En tercer lugar, dado que la Ley Electoral 15-19 permite ahora que, con excepción del presidente, que debe ser necesariamente abogado, el resto de sus integrantes, pueden ser, adicionalmente, de otras profesiones vinculadas con la gestión electoral, tales como ingenieros o técnicos informáticos, administradores de empresa, ingenieros industriales.

Sería importante que se pudiera consolidar una nueva Junta Central Electoral integrada por una combinación de profesiones, lo cual sería un paso institucional notable.

La nueva Junta Central Electoral, tal como ha establecido nuestro partido, debe saber enfrentar los desafíos latentes; ser representativa de los tiempos y de las exigencias de la sociedad dominicana; y apostar al futuro al que todos anhelamos: con fortaleza institucional, apego a la ley y forjadora de una mejor democracia.

Por. Orlando Jorge Mera

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