El PLD incrementa el juego sucio mientras Abinader logra el apoyo del Ejército

Por:  Manuel Domínguez Moreno

Cuando no se tiene un programa electoral con el que un pueblo se identifique, sobre todo cuando hay 16 años de mala gestión gubernamental por detrás, es muy difícil ganar unas elecciones. Esto es lo que le está pasando a Gonzalo Castillo. Se ha encontrado con lo que nadie en el PLD esperaba: la ciudadanía dominicana quiere el cambio. Por esta razón, el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se ha lanzado a una campaña basada en la teoría del pánico: implantar el terror entre el pueblo para evitar que ese cambio sea efectivo.

Tal y como publicamos en Diario16, el PLD ya está preparando su «asalto a las urnas» el próximo día 5 de julio con un documento encabezado por las siglas del partido en el que, entre otras cosas, se dan instrucciones muy claras de cómo hacerse con las boletas electorales, cómo manipular las actas de votación o cómo provocar que las personas, sobre todo las mayores, se vayan a su casa sin votar.

El juego sucio del PLD contra el Partido Revolucionario Moderno (PRM) y su candidato, Luis Abinader, está basada claramente en la teoría del pánico moral que fue desarrollada por Stanley Cohen en los años 70 del siglo XX. Un factor en el pánico moral es el espiral de aplicación desviadora, fenómeno definido por los críticos mediáticos como un ciclo creciente de informar sobre comportamiento antisocial u otros eventos indeseables.

Esto es lo que está haciendo el PLD con bulos y desinformación. Un ejemplo de ello lo tenemos en la propaganda electoral que se ha orientado hacia, precisamente, la generación de miedo. Un ejemplo de ello lo tenemos en la actual ministra de Juventud, Robiamny Balcácer, quien no ha dudado en afirmar que un gobierno del PRM quitará las becas a casi medio millón de estudiantes, algo que es totalmente falso, según han confirmado a Diario16 fuentes cercanas al partido perremeista.

Tal es la situación de crisis del PLD ante las próximas elecciones y tan cerca ven el fracaso estrepitoso de Gonzalo Castillo, que el propio presidente Danilo Medina se tuvo que poner la gorra, que no la mascarilla, para recorrer el país para intentar rescatar votos de un pueblo que les ha dado la espalda. También ha utilizado el miedo como base fundamental de su discurso en vez de ser proactivo y ofrecer algo más de lo que él ha dado en los últimos 8 años. Lo tenía fácil porque, en realidad, ha dado muy poco al pueblo. Según Medina, todo lo que promete el PRM es mentira. «No se lleven de cuentos dique que van a doblar, que van a dar más, ¡Mentira!, cuando fueron presidente, lo único que daban en Navidad, era una cubeta blanca de guineo», dijo Medina. Bien pudo habérselo pensado cuando estaba en el gobierno.

Mientras el PLD está en pánico, Luis Abinader continúa con su campaña y se ha ganado el apoyo de las Fuerzas Armadas. «Todos palpamos el estado de inseguridad, el desorden y el irrespeto existente hoy en el país, ante lo que me he comprometido con nuestra sociedad, y reitero ante ustedes ahora, con el compromiso de producir el cambio hacia una patria en la que prevalezcan la honestidad, transparencia, el orden y la seguridad», dijo Abinader a los altos mandos militares, entre los que se encontraban los generales Manuel Ernesto Polanco Salvador, ex jefe de Estado mayor del Ejército Nacional, vicealmirante Héctor Antonio Lizardo Jorge, general piloto Jorge Rodríguez Almonte, y mayor general Yuri Ruiz Villalona, Gral Jacobo Fernández Ortega, Gral Domingo Reynoso Arias, contralmirante Valerio Rojas, además de cientos de oficiales que respaldan al candidato del PRM.

Si el PLD ha perdido el apoyo del pueblo y también el del ejército…, ya saben que su puesto en la oposición les está esperando.

Porque, como Albert Camus dijo, “los hombres, más aún los políticos, sin ética son unas bestias salvajes”

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