Adelgazar a partir de los 50 años se asocia con un menor riesgo de cáncer de mama

Un estudio realizado en más de 180.000 mujeres ha visto que el riesgo de cáncer de mama en mujeres mayores de 50 años puede revertirse, en parte, si se controla el peso y se mantiene en cifras saludables. El informe, que se publica en «JNCI», muestra que aquellas mujeres que perdieron peso después de los 50 años y lo mantuvieron en un nivel bajo tenían un riesgo menor de cáncer de mama que las mujeres cuyo peso se mantuvo estable, lo que ayudó a responder una pregunta irritante en la prevención del cáncer. La reducción del riesgo aumentó con la cantidad de peso perdido y fue específica para las mujeres que no usaban tratamiento hormonal sustitutivo.

En países como EE.UU., más de dos de cada tres mujeres adultas tienen sobrepeso u obesidad. Y aunque el alto índice de masa corporal (IMC) es un factor de riesgo establecido para el cáncer de mama en mujeres posmenopáusicas, no ha habido evidencia adecuada para determinar si dicho riesgo es reversible al perder el exceso de peso.

Para averiguarlo, investigadores de la American Cancer Society y la Escuela de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard utilizaron los datos del Proyecto Pooling de Estudios Prospectivos de Dieta y Cáncer (DCPP) para estimar la asociación de la pérdida de peso sostenida en la edad adulta media o posterior en el riesgo de cáncer de mama.

El informe es el primero con un tamaño de muestra lo suficientemente grande como para determinar si la pérdida de peso sostenida puede afectar el riesgo de cáncer de mama con precisión
Su análisis incluyó a más de 180.000 mujeres de 50 años de más de diez estudios prospectivos. El informe es el primero con un tamaño de muestra lo suficientemente grande como para determinar si la pérdida de peso sostenida puede afectar el riesgo de cáncer de mama con precisión. El peso se evaluó tres veces durante aproximadamente 10 años: en la inscripción al estudio; después de unos cinco años; y posteriormente cuatro años después.

Los resultados mostraron que las mujeres con pérdida de peso sostenida tenían un riesgo menor de cáncer de mama que aquellas cuyo peso se mantuvo estable; además, cuanto mayor era la pérdida de peso sostenida, menor era el riesgo de cáncer de seno. Por ejemplo, las mujeres que perdieron de 2 a 4,5 kg tuvieron un riesgo de un 13% menor que las mujeres con peso estable.

«Nuestros resultados sugieren que, incluso una cantidad moderada de pérdida de peso sostenida, se asocia con un menor riesgo de cáncer de seno para las mujeres mayores de 50 años», afirma Lauren Teras, autora principal del estudio. Los hallazgos, añade, «pueden ser una gran motivación para que muchas mujeres con sobrepeso pierdan algo de ese peso. Incluso si aumenta de peso después de los 50 años, no es demasiado tarde para reducir el riesgo de cáncer de mama».

Fuente: ABC Salud

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