Un segmento de la población no percibe crecimiento económico

Por: José Abreu

El pasado mes de abril del presente año 2018, el Banco Central publicó un estudio con el costo de la canasta básica para una familia de cinco miembros de clase baja, ascendente RD$13,783.77. La Asociación de Comités de Amas de Casa Consumidoras y Usuarias de Servicios de la República Dominicana desmintió el informe, asegurando que en la actualidad una familia solamente en alimento tiene que invertir aproximadamente RD$18,585.50, agregar otros gastos entre ellos la tarifa eléctrica RD$750.00, Gas Licuado de Petróleo (GLP) $667.50, transporte RD$2,400.00, productos de limpieza RD$800.00 lo que representa un total de RD$23.202.50.

En un segundo informe del  mes de julio de este mismo año  el Banco Central establece que el costo promedio de la canasta básica en República Dominicana es de RD$30,406.45 y por quintiles es de RD$13,877.44, cuando hablamos de un quintil significa la quinta parte de una población, en economía, sirve para caracterizar la distribución del  ingreso de una población humana.

República Dominicana exhibe un desarrollo sostenible en varias áreas, eso es innegable, podemos ver el polígono central de esta capital con un avance impresionante en la construcción de modernas y grandes torres de oficina comerciales y apartamientos habitacional. En la región Este el turismo presenta un desarrollo impresionante, esto trae consigo la dinamización y creación de miles de empleos, en diferentes renglones.

Ahora bien un segmento importante de nuestra población que vive en los barrios de las principales ciudades del país no percibe este crecimiento, a esos  ciudadanos le es prácticamente imposible alcanzar los costos de la canasta familiar, con salario de miseria que solo alcanza para sobrevivir en esta sociedad con una economía de consumos como la nuestra.

En nuestro país el Salario Mínimo tiene una disparidad entre el sector privado y el sector público muy significativo, según la Resolución No. 5/2017 el salario mínimo del sector privado no sectorizado, grandes es de  RD$15,447.60, el medianos RD$10,620.00, el pequeña RD$9,411.60 y los vigilantes RD$13,032.00, en el sector público los salarios mínimo son una vergüenza, con monto que van desde los 5000,00 pesos hasta un máximo de 9,500.00 pesos.

Estos datos oficiales correspondiente a un segmento poblacional que tiene empleo fijo, por otra  parte están lo que poseen empleo improvisados e informales, y la otra franja de la población desempleada, los cuales  viven  algunos de las remesas que llegan del exterior, el micro tráfico de drogas, el robo, asalto, contrabando de mercancías en los aeropuertos, puertos y a lo largo de los 389 kilómetro de la  frontera que compartimos  con la República de Haití, desde el narco tráfico, armas de fuego, trata de blanca o personas…

Bajo esta situación es imposible percibir el crecimiento que según las autoridades del Banco Central ha alcanzado en el presente año la economía de República Dominicana, este segmento al cual algo referencia vive en condiciones de muchas precariedad, en barrios con problema urbanístico, una densidad poblacional desproporcionada, vivienda en condiciones de hacinamiento, insalubridad y falta de los servicios básico.

Dentro de los costos  presupuestados de los estudios sobre la canasta familiar no incluyen  los componentes Educación, Transportes, Salud, Vivienda y mucho menos recreación, este último un derecho de cada ser humano. Esta franja de la población a ser malabares para suplir estos servicios, aun contando con el programa educativo de entregas de útiles, uniformes, desayunos, la tanda extendida con almuerzo, la tarjeta Solidaridad que contiene un monto de RD$825,00 pesos mensuales, bono gas RR$228,00 bono luz RD$444,00 e incentivo escolar en algunos caso  que él beneficiario  tienes hijos.

Estoy convencido que bajo este cuadro de realidad económica que les he presentado, en que vive este segmento de nuestra sociedad es muy cuesta arriba  poder percibir tal crecimiento. Aprovecho para llamar la atención de las autoridades de este organismo enfocarse en la realidad que viven estos ciudadanos, de cara a su próximo informe.

 

José Abreu