“La forma mochilera de hacer política”

Por: Pedro René Almonte 

Existen muchas formas de hacer política, al igual que los gobernados tienen los gobernantes que merecen; asimismo los “políticos” harán de la política el arte que sus votantes le requieren en un momento determinado. Entre la diversidad de cómo hacer política, siempre estará presente la manera que quiere la gente. La política podría ser constructiva, idealista, cargada de propuestas, responsable, sincera; también puede ser: capaz de destruir, irresponsable, mentirosa, clientelista y mochilera…

El caso de la mochila es bastante conocido por todos, éste se hizo viral en las redes sociales. La figura principal del caso fue el insumo de “memes” que dieron la vuelta al mundo, tal vez hasta Xi Jinping lo habrá visto. En mi caso particular, no dedicaré ni una sola letra para debatir si la mochila era o no del Ministerio de Educación , tampoco voy a especular si la legisladora le puso o no su nombre encima del logo del MINERD ; mucho menos seré catalizador del morbo dominicano , cuando se habla de que a uno le cuestan las mochilas más o menos que al otro ;  si hay corrupción o no , eso es fácil de averiguar con los medios de información y de transparencia , ya cualquier ciudadano que se dedique a investigar podría saber si hay corrupción en cualquier estamento que recibe dinero público. Que, si la diputada pagó con su dinero o con el dinero público que recibe, tampoco entraré en ese debate; que si el proveedor de las mochilas, usa tráfico de influencias porque aportó para la campaña, tampoco abundaré sobre eso.

Lo que, si realmente me interesa decir, lo comenzaré partiendo desde la siguiente pregunta: ¿Qué hace un legislador donando o “regalando” una mochila?  Lo que más conviene a todos, es que empecemos a institucionalizar este país, si el Ministerio de Educación ya se encarga de esa función a través del INABIE, ¿qué busca un legislador repartiendo mochilas?; tal vez ganar simpatías con los padres de esos niños, porque son votos y al final eso es lo que cuenta. Estoy convencido, de que es más provechoso para cualquier comunidad, que el legislador promueva el conocimiento, por ejemplo: instalando bibliotecas virtuales, procurando la capacitación en el manejo de dispositivos electrónicos, incentivando con políticas públicas la creación de cursos / talleres para inserción laboral de jóvenes en cada comunidad (electricidad, fontanería, repostería), motivar  la instalación de escuelas municipales de idiomas,  donde se pueda aprender inglés y hasta mandarín y así aprovechar las nuevas relaciones internacionales con China, y de este modo ese niño o niña pueda mañana irse a estudiar al gigante asiático sin el desconocimiento del idioma.

En fin, hay que poner las cosas en su justo lugar, y cada quien debe hacer lo que le corresponde, debemos institucionalizarnos en todos los sentidos, hasta que eso no ocurra, no se puede hablar de progreso, ni de desarrollo.