¿Qué es la fiebre de Crimea-Congo?

SANTO DOMINGO. –La fiebre de Crimea-Congo es una enfermedad infecciosa provocada por un virus, el cual se transmite por la picadura de la garrapata del género ‘Hyalomma’, aunque también puede contagiarse a partir de un caso por contacto con sangre o fluidos del enfermo, de forma asimilable a la transmisión de otras enfermedades más comunes como la hepatitis B.

Hyalomma, es endémica en África, los Balcanes, Oriente Medio y Asia. El virus que la ocasiona es un miembro de la familia Bunyaviridae. La enfermedad es una zoonosis que se disemina a través de varias especies de animales domésticos y salvajes. En humanos es una afección grave con una mortalidad que oscila entre el 10 y el 40%. El contagio entre humanos solo es posible si se produce un estrecho contacto con la sangre, secreciones u otros fluidos de personas infectadas. La mayor parte de los casos en humanos se producen en explotaciones ganaderas por contacto con animales que portan garrapatas infectadas

En 2016, se confirmaron los dos primeros casos de esta enfermedad en España, un hombre de 62 años que falleció tras el 25 de agosto tras sufrir la picadura de una garrapata que le transmitió la enfermedad en un paseo por el campo en un pueblo de Ávila, y la enfermera que le atendió durante su ingreso hospitalario, al entrar en contacto con sus fluidos.

Para prevenir las picaduras por garrapatas, las autoridades sanitarias, han realizado una campaña informativa, han recordado la importancia de usar ropa y calzado adecuados durante las salidas al campo.

También han recomendado transitar por los caminos ya trazados y utilizar repelentes tanto para las personas como para los animales de compañía, además de retirar lo antes posible y de forma adecuada las garrapatas que se puedan haber fijado, preferentemente por parte de profesionales sanitarios.

La enfermedad es una zoonosis que se disemina a través de varias especies de animales domésticos y salvajes. En humanos es una afección grave con una mortalidad que oscila entre el 10 y el 40%. El contagio entre humanos solo es posible si se produce un estrecho contacto con la sangre, secreciones u otros fluidos de personas infectadas. La mayor parte de los casos en humanos se producen en explotaciones ganaderas por contacto con animales que portan garrapatas infectadas.