Merenguera Juliana dice: “El cáncer no es mi sentencia; yo no me estoy muriendo”

Santo Domingo. – La merenguera Juliana O’Neal, habló por primera vez en un programa de televisión después de haberse ausentado de los medios para atender nuevamente su salud, la cual se encuentra afectada por un cáncer.

Ella, en una emotiva entrevista, habló en el espacio de “Extremo a Extremo” y entre lágrimas, dar gracias por los mensajes de apoyo y hacerle ver a su mamá que la ama con todas sus fuerzas, mostró la pureza de una guerrera que se aferra a la vida con la mayor fuerza de voluntad que existe.

“Dios tiene un propósito para mí, no sé qué va a pasar conmigo, pero sé que él tiene algo grande, porque cuando apareció el cáncer de nuevo yo me preguntaba ¿por qué a mí, de nuevo, yo no le hago daño a nadie qué está pasando?”, dijo Juliana con un nudo en la garganta y unas lágrimas que rodaban a toda velocidad por sus mejillas.

Su madre

La intérprete de “Corazón de goma”, aprovechó para decirle a su madre que, aunque a veces se torna rebelde, le habla mal y hasta se le pierde en ocasiones, ella no vislumbra su vida sin tenerla cerca.

“Mi mamá es todo para mí, ella es la única persona que me ha levantado, me ha tomado de la mano, me ha dicho vamos para adelante que tu puede.

Ha sido ella la que cuando los amigos se van, los aplausos se acaban se queda ahí para decirme estamos aquí”, fueron algunas de las palabras de elogios que emanaron del corazón de Juliana para su progenitora.

Dejó claro que solo está pasando por un proceso, pero que no se está muriendo, por lo que pide dejen de dar noticias falsas sobre su salud.

En la conversación, que estuvo conducida por Anabell Alberto, Juliana dijo con la voz entrecortada: “Esto ha sido mucho, demasiado, sé que hay quienes están pasando cosas peores, pero créanme que ha sido mucho”. La cantante recibió llamadas en el aire y las redes se volcaron para enviarle mensajes de aliento y de lucha para ella.

Vida

— Las ganas de estar

La artista vestida de negro con un turbante brillante en la cabeza, mostró una cara bonita, que hacía resaltar su piel anaranjada y una mirada con un deseo de vivir, hizo más emotiva la entrevista.