Dirigente del PLD Leandro González asegura primarias abiertas favorecen a la democracia del país

Santo Domingo. – El dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Leandro González, aseguró que las primarias abiertas aprobadas por el Senado se la República, favorecen a la democracia del país.

González indicó que esa Ley viene a sincerizar el panorama político del país, debido a que da la oportunidad de que los padrones de las organizaciones partidarias que no sean tan transparentes puedan permitir que surjan candidatos de las entrañas del pueblo.

“Entiendo que el proyecto de Ley de Partidos bajo el sistema de primarias abiertas, que ya se aprobó en la Cámara Alta, y según todo parece indicar será aprobado por la Cámara de Diputados, permitirá al país tener un marco regulatorio que garantizará elecciones libres de traumas”, indicó González.

Agregó “Esto no es más que una victoria más la democracia, para que así se fortalezcan las entidades políticas, mediante una Ley Electoral y de Partidos que pueda regular los pasos que demos nosotros los que aspiramos en algún momento a ser candidatos a cargos públicos”.

Consideró que este ha sido uno de los mayores triunfos de la democracia en los últimos tiempos; donde los legisladores han puesto el oído en el corazón del pueblo, ya que la gran mayoría de los dominicanos se muestra de acuerdo en que se apruebe la Ley Electoral y de Partidos Políticos.

“Esas jornadas son un mecanismo democrático que permitirá que los candidatos sean escogidos por toda la sociedad, y que no afecta la democracia de los partidos”, reiteró el dirigente peledeista del municipio Santo Domingo Norte.

El pasado miércoles el Senado aprobó en primera lectura el proyecto de Ley de Partidos Políticos, agrupaciones y movimientos que dispone primarias abiertas; así como aumento de las candidaturas de la Mujer de un 33% a un 40 por ciento y otorga 10% a la Juventud.

Asimismo, la iniciativa estable que la distribución de la contribución económica del Estado a los partidos y agrupaciones sea de un 80 por ciento distribuido en función de los votos obtenidos en la última elección y 20% en partes iguales entre todos los partidos, incluyendo los de recién reconocimiento.